Ávila (Arenas de San Pedro). El ex jefe de la Policía Local deberá ser reintegrado en su puesto
El Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León sentencia que Jesús Rubio

no debió ser cesado. El alcalde dice que la plaza se cubrirá más adelante con un subinspector, como marca la ley regional
Beatriz Lorenzo.
Diario de Ávila digital
El Ayuntamiento de Arenas deberá reintegrar a la jefatura de la Policía Local a la persona que anteriormente ostentaba el cargo, Jesús Rubio, cesado el 3 de abril de 2008, según un Decreto de Alcaldía del Consistorio. Así lo ha ordenado la Sala de los Contencioso Administrativo del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León en Burgos que dictamina además, que el Consistorio deberá abonar a Rubio «las retribuciones no percibidas desde que fue cesado», e impone al Ayuntamiento el pago de las costas del proceso. La sentencia que es firme por lo que no cabe interponer recurso, ratifica lo dictaminado por el Juzgado de lo Contencioso Administrativo de Ávila el 21 de mayo de 2009, a raíz de lo que el Ayuntamiento de Arenas presentó un recurso de apelación ante el Alto Tribunal de la región.
La sentencia del Tribunal Superior de Justicia de Castilla y León a la que ha tenido acceso este periódico, recoge que el Ayuntamiento sostiene que Rubio «fue designado discrecionalmente para el puesto por lo que el cese impugnado es conforme a derecho al venir justificado por una falta de confianza». Pero, el tribunal de Burgos considera que «es incontestable que siendo el actor funcionario de carrera no podía ser nombrado funcionario interino» y «solo puede ser cesado si desaparece la causa que motivó su nombramiento, lo que no ha acontecido»; como señalaba el Juzgado de lo Contencioso Administrativo de Ávila en su sentencia, «no sólo es inaudito que el Ayuntamiento mantenga la plaza de jefe de la Policía Local sin cubrir en forma definitiva y cubriéndose de forma provisional, sino que no resulta ajustado a derecho cesar a quien como el recurrente superó un proceso selectivo, fue nombrado jefe de la Policía Local en 1994, y sin haber desaparecido las causas que motivaron su nombramiento, se proceda a su cese sin justificación ni motivación alguna, y se nombre a otra persona para ocupar dicha plaza de forma accidental que no supera en jerarquía ni en categoría ni en antigüedad al recurrente».
El alcalde, Oscar Tapias, señala que «fue cesado por falta de confianza. La sentencia dice que deberá ser reintegrado como jefe de la Policía Local mientras no se cubra la vacante para un subinspector: la Ley de Castilla y León establece que un subinspector es quien debe cubrir la vacante y se está terminando la selección por un tribunal del que no forma parte nadie del equipo de gobierno. Ni él ni nadie de la Policía Local tiene la formación de subinspector. En primera instancia, se le desestimó su reclamación sobre la plaza suya en propiedad. Hay dos meses para ejecutar la sentencia».
Jesús Rubio está «satisfecho con la sentencia, con la labor de la Justicia. El dinero que me tengan que dar no compensa el daño moral que me han hecho, he sufrido una verdadera persecución; lamento que este dinero sea de todos los vecinos, por una negligencia del Ayuntamiento. Han pasado unos 22 meses desde que me destituyeron teniendo que estar 18 meses de baja».